Juan Infante
¿Qué llevó a Alan García a escribir en Expreso? Mi hipótesis es que fue la piconería. García no soportó que El Comercio, por algunos pocos días, se mostrara claro en sus ideas y convicciones democráticas pidiendo la renuncia del gabinete, y decidió castigarlo. “No te doy mi artículo ¡ya!, te has portado mal” parece decirle al diario el improntus del niño engreido que habita Palacio. Eso, a pesar que El Comercio ya había dado marcha atrás: “valiente no soy, cojudo tampoco” en sus posiciones.
Es mi pelota tú no juegas
A estas alturas y con la política del perro del hortelano destruida por propia ineptitud analizar el por qué García se arrincona en Expreso es tan importante como analizar el contenido del artículo aparecido ayer en ese medio. García ha decidido dejar el diario de mayor importancia en el país y el de mayor tiraje los domingos (o el segundo de mayor tiraje), por irse a uno de los diarios de menor tiraje a escala limeña y nacional.
Sin más razón que la piconería, ha decidido aplicar la retirada de El Comercio, donde publicó sus tres primeros artículos dando cuenta de la doctrina de su gobierno para los territorios propiedad de comunidades rurales y nativas, andinas y selváticas; para refugiarse en un diario como Expreso que, por lo menos ahora, de tan chiquitito, parece más un boletín de un sector empresarial que un diario para que se manifieste un Presidente luego de tamaños acontecimientos.
La palabra de García debe alarmarnos
García ha dicho dos cosas alarmantes en Expreso. Que lo que vive el Perú forma parte de un conflicto internacional y que hay 50 mil movilizados en el Perú (http://www.expreso.com.pe/edicion/index.php?option=com_content&task=view&id=57434&Itemid=1)
Si fuera verdad que el desorden social y la situación de anomia que vive en estos momentos el Perú viene siendo instigado por una conspiración internacional entonces pronto tendríamos que romper relaciones con varios países latinoamericanos. Y eso sería terrible. García juega con fuego si sigue en esa línea ¿Acaso Alvaro Uribe o Michelle Bachelet están diciendo que lo que ocurre en su país tiene que ver con un conflicto internacional o con países vecinos conspiradores?
Por otro lado, si fuera verdad que son 50 mil los peruanos movilizados en todo el país, lo que tendríamos es una fuerza social movilizada que es la mitad de toda la Policía Nacional y, con el agravante, que está encolerizada por el abandono y desprecio gubernamental y mucho más motivada que la Policía. Todos los ciudadanos “observadores” deberíamos preguntarle a Alan García en un gran coro: ¿cómo carajo has dejado que esto ocurra?. Si hay 50 mil movilizados García ¡estamos jodidos! El Perú está en emergencia y existe un severo cuestionamiento al statu quo. Por tanto, es hora que cambies el tipo de agenda que tienes y comiences a orientar el accionar de tu gobierno hacia las zonas y los temas de mayor conflictividad.
Nada se ha hecho
En 1987 García estatizó la banca porque en su sentir los empresarios no habían hecho lo suficiente por el país con las riquezas que él permisivamente les facilitó obtener. Hoy García se queja de que el pueblo no reconoce las dádivas obsequiadas, “Negacionismo” le llama a la actitud del pueblo de negarle logros a su gobierno; dice en su artículo: “¿Y el agua para todos que benefició ya a 2 millones? Nada. ¿Y la electrificación de 3,300 pueblos del país? No hay nada, ¿Y la Interoceánica, el puerto y otros 2,000 kms. de carreteras? Nada. ¿Y los teléfonos que pasaron de 5 millones a 22 millones? Nada, ¿Y los 16 hospitales? Nada. ¿Y la reducción de la pobreza? Nada, nada se ha hecho.” ¿Cuál ha sido la reacción de García ante lo que llama “negacionismo”? Podría contestar: ya la hemos visto. Pero temo que la pregunta correcta es, si no lo frenamos: ¿Cuál va a ser la reacción de García ante el “negacionismo” que le achaca a la población?
¿Qué pasó con el hombre sintonía?
Caramba Alan, esas palabras viniendo de un hombre como tú, que en campaña eres un radar sintonizadísimo con la población electoral asustan más. No es de un Presidente decir ¿Qué le pasa a la gente que no reconoce mis logros? ¿Has perdido la brújula? Mejor cede formalmente lo más que puedas el poder. Por el bien del país.
La doctrina del Perro del Hortelano fue el marco para el accionar negligente de García y su equipo de Ministros para el manejo de sus relaciones con el interior del país. No son sólo los muertos en Bagua. Son estos 50 mil movilizados que el mismo declara “en diferentes lugares como si fueran “todo el país””.
Desubicado como siempre en el espacio tiempo histórico en el que vive, García nos ha llevado, en apenas unos meses, a ser un país en gran convulsión social. Las muertes de los policías y nativos en Bagua son consecuencia de la doctrina del Perro del Hortelano.
Arrinconado y solo
¿Qué significado tiene el hecho que García se traslade a Expreso ahora que su doctrina ha demostrado ser un fracaso? Más allá de la piconería evidente, el acto de acudir a Expreso da cuenta de un repliegue político gigantesco del gobierno y sobretodo de su cabeza.
Por ello, por el bien del Perú, es hora que García ceda el poder de verdad a una personalidad muy fuerte. Esa persona debe ser respaldada por un grupo político propio en el Congreso. Esa persona debe construir un gabinete que represente a ese o a esos grupos políticos que la respaldarán en el parlamento.
Quizás sea el momento que Unidad Nacional tome las riendas completas del gobierno: del gabinete y del Congreso. Por como están las cosas el Apra debe ceder todo protagonismo.
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lunes, junio 29, 2009
sábado, junio 06, 2009
No estás autorizado a mandar morir ni a mandar matar en mi nombre
Quieren justificar las muertes en nombre del sistema democrático. Nos dicen que mueren policías y que se matan nativos de la selva por restablecer el orden democrático. Por lo menos nos deberían decir "estamos mandando morir policías y estamos mandando matar nativos por restablecer el orden democrático". Pero amigos yo no creo esa mentira, porque esa no es la democracia:
Alan García no estás autorizado ni a mandar morir ni a mandar matar en mi nombre.
Aquí no ha estado en juego el orden democrático ni las libertades. Yo cuestiono a quienes nos quieren vender la idea que las muertes son por el sistema democrático. Yo opino que la causa de estas muertes está en la prisa para hacer negocios a cualquier precio. En la terquedad del gobierno porque pasen esos decretos ley que para ser aprobados no siguieron las instancias democráticas ni lo que determinaba la constitución peruana.
La gente repudia a los empresarios y a los gobernantes que mandan matar para poder hacer negocios, eso no es democracia. Señores empresarios no se presten a avalar a un presidente inepto. En una democracia las empresas no deben construirse sobre cadáveres. La estupidez de García puede costarle años de atraso empresarial al Perú.
Señores de la CONFIEP, señores de la Sociedad Nacional de Minería y Petróleo ustedes deberían afirmarse en la vida. Las empresas no se pueden seguir construyendo sobre cadáveres. No se presten a avalar estas muertes. No comentan el error de levantar más el desprecio de la gente a la gran empresa. El país y su futuro necesitan que hoy ustedes afirmen la vida.
Es mejor que renuncie el gabinete y el propio García por negligentes e incapaces. Es mejor que se deroguen los decretos y que se comience todo de cero. ¿Alguien prefiere que se continue la matanza? Es mejor que haya un gobierno de transición. Eso afirmaría la democracia. Eso afirmaría el valor de la vida humana y de la sociedad y dejaría de poner al país en riesgos totalitarios y extremistas. La democracia no significa avalar incapaces.
La democracia no se construye sobre muertos.
No podemos hacer que el sistema democrático cargue con estas muertes. Porque estaríamos avalando cualquier extremismo futuro. Lo que resta del período de García es descrédito y desgobierno. Y un acrecentamiento de la rabia y la indignación frente a quienes lo respalden. No eran ni tan urgentes ni tan importantes los decretos como para que se haya hecho lo que se ha hecho.
Los nativos y sus organizaciones no son terroristas, ni delincuentes asesinos, estaban luchando por su habitat como hace el vecino de San Isidro cuando se opone a más construcciones o los Miroquesada a través de El Comercio cuando se oponen a que se construya un muelle en Ancón, el balneario al que acuden. No eran unos pocos, son miles, son todos en la Selva, y no unos dirigentes desquiciados los que piensan que los decretos tenían que ser mejor pensados. Conversados entre las partes. En suma, que las leyes en torno al aprovechamiento de los recursos de la selva deberian ser democráticas.
La Selva ha sido violada y abandonada durante años. La lucha de los nativos por preservar su hábitat quizás sea la mejor contribución que el Perú le pueda hacer al mundo. Señor García, usted no está representando a la democracia ni a las libertades. Usted está representando a lo más nefasto del empresariado global. Los que por ganarse unos dólares más destruyen el planeta y cargan los muertos que sean necesarios. Usted no está más capacitado para ser el presidente de los peruanos. Renuncie.
Alan García no estás autorizado ni a mandar morir ni a mandar matar en mi nombre.
Aquí no ha estado en juego el orden democrático ni las libertades. Yo cuestiono a quienes nos quieren vender la idea que las muertes son por el sistema democrático. Yo opino que la causa de estas muertes está en la prisa para hacer negocios a cualquier precio. En la terquedad del gobierno porque pasen esos decretos ley que para ser aprobados no siguieron las instancias democráticas ni lo que determinaba la constitución peruana.
La gente repudia a los empresarios y a los gobernantes que mandan matar para poder hacer negocios, eso no es democracia. Señores empresarios no se presten a avalar a un presidente inepto. En una democracia las empresas no deben construirse sobre cadáveres. La estupidez de García puede costarle años de atraso empresarial al Perú.
Señores de la CONFIEP, señores de la Sociedad Nacional de Minería y Petróleo ustedes deberían afirmarse en la vida. Las empresas no se pueden seguir construyendo sobre cadáveres. No se presten a avalar estas muertes. No comentan el error de levantar más el desprecio de la gente a la gran empresa. El país y su futuro necesitan que hoy ustedes afirmen la vida.
Es mejor que renuncie el gabinete y el propio García por negligentes e incapaces. Es mejor que se deroguen los decretos y que se comience todo de cero. ¿Alguien prefiere que se continue la matanza? Es mejor que haya un gobierno de transición. Eso afirmaría la democracia. Eso afirmaría el valor de la vida humana y de la sociedad y dejaría de poner al país en riesgos totalitarios y extremistas. La democracia no significa avalar incapaces.
La democracia no se construye sobre muertos.
No podemos hacer que el sistema democrático cargue con estas muertes. Porque estaríamos avalando cualquier extremismo futuro. Lo que resta del período de García es descrédito y desgobierno. Y un acrecentamiento de la rabia y la indignación frente a quienes lo respalden. No eran ni tan urgentes ni tan importantes los decretos como para que se haya hecho lo que se ha hecho.
Los nativos y sus organizaciones no son terroristas, ni delincuentes asesinos, estaban luchando por su habitat como hace el vecino de San Isidro cuando se opone a más construcciones o los Miroquesada a través de El Comercio cuando se oponen a que se construya un muelle en Ancón, el balneario al que acuden. No eran unos pocos, son miles, son todos en la Selva, y no unos dirigentes desquiciados los que piensan que los decretos tenían que ser mejor pensados. Conversados entre las partes. En suma, que las leyes en torno al aprovechamiento de los recursos de la selva deberian ser democráticas.
La Selva ha sido violada y abandonada durante años. La lucha de los nativos por preservar su hábitat quizás sea la mejor contribución que el Perú le pueda hacer al mundo. Señor García, usted no está representando a la democracia ni a las libertades. Usted está representando a lo más nefasto del empresariado global. Los que por ganarse unos dólares más destruyen el planeta y cargan los muertos que sean necesarios. Usted no está más capacitado para ser el presidente de los peruanos. Renuncie.
domingo, abril 19, 2009
Alanomia: Mil días de gobierno aprista
Así las cosas, en estos mil días lo que tenemos es una sociedad más débil. Con insatisfacciones embalsadas que se pueden transformar en rabia. Que no ha madurado en prácticas de diálogo ni en tolerancia a las posiciones distintas. Una sociedad en la que unos pocos hacen lo que les da la gana y muchos miran indignados. Y esto que pasa en Lima, se repite en cada una de las regiones del país, en cada uno de los pueblos del Perú. La sociedad peruana no tiene columnas, es cada vez más una sociedad flácida, gelatina, malagua.
Alan está feliz porque esta vez siente que no la ha embarrado y en ese sentido aparentemente se está limpiando la cara. Los empresarios están felices con Alan porque creen lo mismo. Los medios periodísticos hacen eco de los empresarios y se tratan de convencer y convencernos permanentemente que Alan no la está reembarrando, por eso siguen en su rol de papel higiénico: si hay embarres procuran limpiarlos lo más rápido posible. Para el país que tiene acceso a la opinión pública que no la embarre el Presidente García se ha convertido en el mayor logro del segundo gobierno del Apra.
Mientras tanto el interior del país sigue caliente, el aparato estatal no funciona y Lima anda distraída. ¡Qué joda compatriotas!, con que poca cosa nos estamos conformando.
Mi síntesis: Alanomia
En estos mil días nada importante ha pasado. Este segundo período con el Apra en el manejo del Estado viene siendo anodino. Lo que es igual a decir que el Perú ha retrocedido. Porque en verdad, institucionalmente hemos retrocedido: hoy tenemos menos instituciones sanas en el Estado, no se ha hecho ninguna mejora organizacional en él y la sociedad peruana como sociedad no ha avanzado nada, está nuevamente podrida y sin resortes. Anomia. Alanomia.
Se podrá decir
Siempre podemos decir que el Perú está mejorando y dar como ejemplos algunos casos notables. Pero esos casos no arman una sociedad si es que no son integrados a la sociedad y se les permite que modelen la sociedad a su imagen y semejanza. La cocina peruana, las mujeres campeonas de Punta Hermosa (Sofía y Kina), … lo real es que esos son esfuerzos grupales y personales casi quijotescos; paridos y alimentados generalmente a contracorriente del Estado, los partidos políticos y del cogollo del poder empresarial limeño. Hoy el Estado, todos los partidos políticos y ese cogollo del poder empresarial limeño puede cacarear esos logros y hasta comprarlos pero claro, no los integran a su visión de país.
Lo peor
1. La antidemocracia
Lo peor del gobierno aprista es que ha dejado a la sociedad sin capacidad de reacción. Su aparato se propuso destruir cualquier voz altisonante y lo ha logrado. No recuerdo bien si comenzó con Construcción Civil o con el Sutep, pero los calló a los dos, entre amenzas de juicios a sus dirigentes y prepotencia. Luego siguió con los partidos políticos, los medios y los periodistas, los intelectuales, las Ong`s, …, no hay grupo o individuo que haya alzado la voz que no haya sido amenazado.
La vocación antidemocrática del Apra comenzó desde sus orígenes. El Apra ha bebido de los partidos totalitarios y es experto eliminar oponentes para hacer política sin oposición o en bloquear al gobierno cuando ellos no son gobierno. Destruir al oponente, destruir a los gremios, destruir las bases de la democracia; esa ha sido su leche materna: Hitler, Mussolini y Stanlin. Por eso hoy no hay oposición, no hay gremios que alcen la voz, no hay partido político que no esté amenazado por el poder judicial, no hay prensa vigorosa que pueda sostener una denuncia, no hay voz libre a la cual no le suelten los perros.
La sociedad se ha quedado sin instituciones que ejerzan su representación y aparentemente no existe espacio alguno para que surjan liderazgos nuevos, Alan está convencido de lo que dice: él determina quien pasa por el hueco de la aguja.
Así las cosas, en estos mil días lo que tenemos es una sociedad más débil. Con insatisfacciones embalsadas que se pueden transformar en rabia. Que no ha madurado en prácticas de diálogo ni en tolerancia a las posiciones distintas. Una sociedad en la que unos pocos hacen lo que les da la gana y muchos miran indignados. Y esto que pasa en Lima, se repite en cada una de las regiones del país, en cada uno de los pueblos del Perú. La sociedad peruana no tiene columnas, es cada vez más una sociedad flácida, gelatina, malagua.
Una sociedad así no tiene futuro aunque su PBI crezca 10% al año. No tiene futuro así la llenes de postes de luz o cañerías con agua. De celulares o de internet. Así le regales 100 o 1000 soles cada mes a su gente. Así la llenes de programas de vaso de leche o comedores populares. Así le construyas el silo o la cocina. Una sociedad que está impedida de pensar, de discutir, de decidir es una sociedad de papel.
2. En el banquete primero muerdo yo
Ese parece ser el lema de los mil días. Tremenda cosa la de los petroaudios que gracias a los cacomodos de los medios (qué verguenza), a la incineración voluntaria de Yehude Simons y la ausencia de sociedad civil ha pasado por agua tibia. Los audios dan cuenta de un nivel de corrupción superlativo en el nucleo central del gobierno, en el cogollo del Apra de Alan y no ha pasado nada.
Lo que no pasa por caja no pasa. El que no pasa por caja no pasa. Todo se detiene hasta que el asuntito no este resuelto. La reconstrucción de Pisco, la construcción y mantenimiento de carreteras, las concesiones, etc., etc., etc. En el banquete primero muerdo yo. Construyamos, licitemos, compremos, en esas cosas es fácil ponerse de acuerdo. Gobierno para saciar mis apetitos no para gobernar.
Con ello, la sociedad recibe un mensaje: ser gobierno es abusar, ser pueblo es aguantar. Tener poder político te autoriza a enriquecerte, tener un cargo, un uniforme, ser parte del Estado te autoriza hacer lo que te da la gana. El mal ejemplo cunde en cascada provocando rabia e indignación soterrada entre los ciudadanos que espera ser avivada. Una sociedad sin sociedad se molesta y se indigna con violencia y hay motivos de sobra.
Por ello el éxito de Keiko. Por ello el éxito de Humala. Por ello la demanda autoritaria. Hoy las carreteras están todas destrozadas, el Estado no hace nada, “el chino robo pero si hizo”. “Hoy el Estado no hace nada sólo roban”, “se necesita un gobierno duro alguien que corte cabezas” y por eso vuelve a sentirse Sendero y por eso la demanda de una autoridad con botas.
Mil días del Apra. Anomia. Sociedad sin sociedad. Corrupción. Resurgimiento de la vocación autoritaria. Festejar el continuismo económico es muy poca cosa. Debemos ponernos exigentes.
Alan está feliz porque esta vez siente que no la ha embarrado y en ese sentido aparentemente se está limpiando la cara. Los empresarios están felices con Alan porque creen lo mismo. Los medios periodísticos hacen eco de los empresarios y se tratan de convencer y convencernos permanentemente que Alan no la está reembarrando, por eso siguen en su rol de papel higiénico: si hay embarres procuran limpiarlos lo más rápido posible. Para el país que tiene acceso a la opinión pública que no la embarre el Presidente García se ha convertido en el mayor logro del segundo gobierno del Apra.
Mientras tanto el interior del país sigue caliente, el aparato estatal no funciona y Lima anda distraída. ¡Qué joda compatriotas!, con que poca cosa nos estamos conformando.
Mi síntesis: Alanomia
En estos mil días nada importante ha pasado. Este segundo período con el Apra en el manejo del Estado viene siendo anodino. Lo que es igual a decir que el Perú ha retrocedido. Porque en verdad, institucionalmente hemos retrocedido: hoy tenemos menos instituciones sanas en el Estado, no se ha hecho ninguna mejora organizacional en él y la sociedad peruana como sociedad no ha avanzado nada, está nuevamente podrida y sin resortes. Anomia. Alanomia.
Se podrá decir
Siempre podemos decir que el Perú está mejorando y dar como ejemplos algunos casos notables. Pero esos casos no arman una sociedad si es que no son integrados a la sociedad y se les permite que modelen la sociedad a su imagen y semejanza. La cocina peruana, las mujeres campeonas de Punta Hermosa (Sofía y Kina), … lo real es que esos son esfuerzos grupales y personales casi quijotescos; paridos y alimentados generalmente a contracorriente del Estado, los partidos políticos y del cogollo del poder empresarial limeño. Hoy el Estado, todos los partidos políticos y ese cogollo del poder empresarial limeño puede cacarear esos logros y hasta comprarlos pero claro, no los integran a su visión de país.
Lo peor
1. La antidemocracia
Lo peor del gobierno aprista es que ha dejado a la sociedad sin capacidad de reacción. Su aparato se propuso destruir cualquier voz altisonante y lo ha logrado. No recuerdo bien si comenzó con Construcción Civil o con el Sutep, pero los calló a los dos, entre amenzas de juicios a sus dirigentes y prepotencia. Luego siguió con los partidos políticos, los medios y los periodistas, los intelectuales, las Ong`s, …, no hay grupo o individuo que haya alzado la voz que no haya sido amenazado.
La vocación antidemocrática del Apra comenzó desde sus orígenes. El Apra ha bebido de los partidos totalitarios y es experto eliminar oponentes para hacer política sin oposición o en bloquear al gobierno cuando ellos no son gobierno. Destruir al oponente, destruir a los gremios, destruir las bases de la democracia; esa ha sido su leche materna: Hitler, Mussolini y Stanlin. Por eso hoy no hay oposición, no hay gremios que alcen la voz, no hay partido político que no esté amenazado por el poder judicial, no hay prensa vigorosa que pueda sostener una denuncia, no hay voz libre a la cual no le suelten los perros.
La sociedad se ha quedado sin instituciones que ejerzan su representación y aparentemente no existe espacio alguno para que surjan liderazgos nuevos, Alan está convencido de lo que dice: él determina quien pasa por el hueco de la aguja.
Así las cosas, en estos mil días lo que tenemos es una sociedad más débil. Con insatisfacciones embalsadas que se pueden transformar en rabia. Que no ha madurado en prácticas de diálogo ni en tolerancia a las posiciones distintas. Una sociedad en la que unos pocos hacen lo que les da la gana y muchos miran indignados. Y esto que pasa en Lima, se repite en cada una de las regiones del país, en cada uno de los pueblos del Perú. La sociedad peruana no tiene columnas, es cada vez más una sociedad flácida, gelatina, malagua.
Una sociedad así no tiene futuro aunque su PBI crezca 10% al año. No tiene futuro así la llenes de postes de luz o cañerías con agua. De celulares o de internet. Así le regales 100 o 1000 soles cada mes a su gente. Así la llenes de programas de vaso de leche o comedores populares. Así le construyas el silo o la cocina. Una sociedad que está impedida de pensar, de discutir, de decidir es una sociedad de papel.
2. En el banquete primero muerdo yo
Ese parece ser el lema de los mil días. Tremenda cosa la de los petroaudios que gracias a los cacomodos de los medios (qué verguenza), a la incineración voluntaria de Yehude Simons y la ausencia de sociedad civil ha pasado por agua tibia. Los audios dan cuenta de un nivel de corrupción superlativo en el nucleo central del gobierno, en el cogollo del Apra de Alan y no ha pasado nada.
Lo que no pasa por caja no pasa. El que no pasa por caja no pasa. Todo se detiene hasta que el asuntito no este resuelto. La reconstrucción de Pisco, la construcción y mantenimiento de carreteras, las concesiones, etc., etc., etc. En el banquete primero muerdo yo. Construyamos, licitemos, compremos, en esas cosas es fácil ponerse de acuerdo. Gobierno para saciar mis apetitos no para gobernar.
Con ello, la sociedad recibe un mensaje: ser gobierno es abusar, ser pueblo es aguantar. Tener poder político te autoriza a enriquecerte, tener un cargo, un uniforme, ser parte del Estado te autoriza hacer lo que te da la gana. El mal ejemplo cunde en cascada provocando rabia e indignación soterrada entre los ciudadanos que espera ser avivada. Una sociedad sin sociedad se molesta y se indigna con violencia y hay motivos de sobra.
Por ello el éxito de Keiko. Por ello el éxito de Humala. Por ello la demanda autoritaria. Hoy las carreteras están todas destrozadas, el Estado no hace nada, “el chino robo pero si hizo”. “Hoy el Estado no hace nada sólo roban”, “se necesita un gobierno duro alguien que corte cabezas” y por eso vuelve a sentirse Sendero y por eso la demanda de una autoridad con botas.
Mil días del Apra. Anomia. Sociedad sin sociedad. Corrupción. Resurgimiento de la vocación autoritaria. Festejar el continuismo económico es muy poca cosa. Debemos ponernos exigentes.
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